El amor de mi vida no es un mapache cualquiera.
No tiene tanto pelo como le gustaría y conmigo casi nunca lleva puesto el antifaz.
Es capaz de crear arte con sus manitas, también de hacerme cosquillas y no parar hasta que se lo suplico entre carcajadas.
Es un mapache pero, en vez de en la basura, trastea en las cocinas en busca de magdalenas.
Realmente es el rey de los animales y, aunque soy republicana, hay veces que le siento también rey de mi corazón.
Que alegría que un animal tan mágico llegase a mi vida para acogerme en su pecho sin condiciones,
domingo, 13 de marzo de 2016
Como vivir al borde del precipicio. O volar o estrellarme.
No sé qué coño hacer con todos estos sentimientos. Ni si quiera sé que significan.
Estoy enfadada, triste, sola y con ganas de morirme. Estoy con ganas de mandarlo todo a la puta mierda, tirarme de cabeza a la primera gilipollez que vea y vivir como si me dieses igual.
Pero si te veo... todo son ganas de abrazarte, de llorar de alegría, ganas de pasarme la vida enredada en una manta a tu lado.
Supongo que estoy llena de rabia por todo lo que nos ha pasado. Y cada día esa rabia aumenta por no poder hacer nada. Por no estar presente en tu mente del mismo modo en el que tú rondas la mía.
Que no me muero por tí. Que lo viviría todo por tí. Por mí. Porque aunque parezca una chorrada, hace ya más de tres años que la vida tiene un color diferente por el simple hecho de amarnos.
Y esque a veces tengo tan claro que eres mi alma gemela, el amor de mi vida...que vuelve la rabia. ¿Por qué tiene que ser todo tan difícil para nosotros? ¿Es porque merece la pena? ¿Es porque estamos madrurando juntos? ¿Es porque llevo tres años sintiendo algo que es un error desastroso?
Yo sólo sé que mi mente sólo deja de ser un completo desastre cuando noto tu roce. Y si es un error espero darme cuenta antes de que me destroce.
Estoy enfadada, triste, sola y con ganas de morirme. Estoy con ganas de mandarlo todo a la puta mierda, tirarme de cabeza a la primera gilipollez que vea y vivir como si me dieses igual.
Pero si te veo... todo son ganas de abrazarte, de llorar de alegría, ganas de pasarme la vida enredada en una manta a tu lado.
Supongo que estoy llena de rabia por todo lo que nos ha pasado. Y cada día esa rabia aumenta por no poder hacer nada. Por no estar presente en tu mente del mismo modo en el que tú rondas la mía.
Que no me muero por tí. Que lo viviría todo por tí. Por mí. Porque aunque parezca una chorrada, hace ya más de tres años que la vida tiene un color diferente por el simple hecho de amarnos.
Y esque a veces tengo tan claro que eres mi alma gemela, el amor de mi vida...que vuelve la rabia. ¿Por qué tiene que ser todo tan difícil para nosotros? ¿Es porque merece la pena? ¿Es porque estamos madrurando juntos? ¿Es porque llevo tres años sintiendo algo que es un error desastroso?
Yo sólo sé que mi mente sólo deja de ser un completo desastre cuando noto tu roce. Y si es un error espero darme cuenta antes de que me destroce.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)