lunes, 2 de octubre de 2017

Yo, la perfecta representación de mí misma.

La verdad es que hay cantidad de cosas que no me gustan de mí, y que ojalá me gustasen. La verdad es que hay cantidad de cosas de mí que me hacen sentir insegura, y achantarme.

Y es que ojalá supiese sonreír bonito sin un espejo delante, ojalá el perfil de mi nariz fuese fino y esbelto como todos los que envidio entre suspiros en cualquier cafetería. Desearía que mis tetas no siguiesen la ley de la gravedad y que los vellos que tengo repartidos por todo el cuerpo y el rostro nunca hubiesen estado ahí. No sé que daría porque la lista acabase aquí, pero no lo hace.

Sin embargo, la única verdad es que están ahí, todos y cada uno de esos defectos que me irritan, que me hacen sentir inferior, que me hacen pensar que soy más difícil de querer... que otras.

Lo que se me olvida es que esas otras tienen sus complejos,sus inseguridades, y que yo no estoy aquí para envidiarlas ni para soñar en estar por encima. He venido a este mundo a amar a mis hermanas de género, y a las que no, he venido a hacerlas sentir especiales por cada cosa maravillosa que yo sé ver y que ellas no pueden. He venido a dejarme convencer, por mis compañeras y el espejo, de que estoy llena de cosas maravillosas que me hacen única.

Tengo que aprender a amar cada "defecto", entrecomillado al fin porque no es un buen término, porque no hay un modelo perfecto al que he fallado, del que me he desviado; soy la perfecta representación de mí. Tengo que aprender a amarme cómo desearía que se amasen mis hermanas, a admirarme como admiro cada uno de sus recovecos, y no deleitarme en las partes normativas que me han enseñado a querer y potenciar.

Ojalá nunca me mirase al espejo y me viese menos o más guapa que el día anterior, porque no es cierto. Ojalá nunca me mirase al espejo y maldijese a todo el planeta por no tener unas pinzas cerca. Ojalá nunca sintiese vergüenza de levantar los brazos si no recuerdo haberme depilado. Ojalá no me importasen las miradas fijas en mis pechos de punta y zumbantes al ritmo firme de mis pasos.

Todas estas cosas tienen que dejar de ser un ojalá para convertirse en mi realidad. No necesito encontrar el ángulo bueno para una foto, porque no lo tengo, y el malo tampoco, porque soy perfecta tal y como soy, una perfecta representación de lo que se supone que tenía que ser, una mezcla aleatoria de genética, casualidad y muecas aprendidas.

Sé que soy maravillosa, porque sé que todas lo somos, la primera maravilla de aquel que llamáis Dios y yo llamo Madre. Somos fuentes de vida, de amor, de sentimientos, y parece que todo el odio nos lo reservamos para nosotras mismas, para los peores momentos. Pero gracias al universo, estamos rodeadas de personas que nunca se van a cansar de repetirnos lo que ven y hacérnoslo ver.

PD. A veces también escribo porque pienso, porque me doy rabia, porque me gusta el nudo en la garganta al soltar los dedos sobre el teclado, porque echo de menos estar triste y escribir.


Make a wish. 
Que mi reflejo nunca se canse de repetirme lo increíble que vuelvo a estar esta mañana.

martes, 9 de agosto de 2016

Yo sólo escribo triste y agobiada.

Tengo miedo. Y lo admito sin tapujo alguno, con el corazón en el puño y la garganta anudada.
Me aterroriza pensar que jamás vamos a amoldarnos el uno al otro. Que mis defectos te van a chirriar siempre, y que eso de que soy perfecta para ti son simples palabras.
No te quiero distante, ni borde, ni harto de todo. Te quiero sonriente, quiero que llegues a casa y se te ilumine la cara, que con solo verme tus problemas vuelen. Y sé que no soy capaz. Y no quiero que te des cuenta.
Es cierto que en ciertas cosas somos polos opuestos, pero llegas a pensar que no me importa lo que te hago sentir y no hay nada más alejado de la realidad.
Me encantaría ser perfecta, de verdad que sí, que cada decisión te hiciese más y más feliz. Me gustaría no tener que pensar las cosas que digo y hago porque todo me saliese de maravilla, haciéndote sentir justo como deseo que te sientas.
Pero no es así, y no quiero que nos queme.
Si supiese cómo solucionarlo ya lo habría hecho. Me esfuerzo mucho, de verdad que sí, y me mata que todo eso no sirva de nada. Odio hacerte daño. Creí que nunca te lo haría.
Creo que esta impotencia que siento ahora es la que me hace actuar cada vez peor. Tengo miedo de joderla a cada paso que doy, a que cada discusión sea la última. Ni quiero ni puedo perderte.
No deseo mi vida sin tí, es de las pocas cosas de las que estoy segura.
A veces me gustaría que fueses más pasota, pero después recuerdo que si hay algo que me enamoró de ti fue que te importasen los detalles tanto como a mi. Me encanta ver tu cara cuando hago algo pequeñísimo por ti. Siento el amor en tus ojos y espero que tú lo veas en los míos.
Ni si quiera sé si estoy expresando lo que realmente quiero, y las lágrimas no me dejan ver lo que tengo delante.
Puede que no hable porque no sé cómo hacerlo, porque yo siempre he sido más de escribir. Espero que alguna vez entiendas que mi silencio no significa indiferencia, sino todo lo contrario.

Make a wish.
Que nada sea tan fuerte ni tan importante como para rompernos.

miércoles, 15 de junio de 2016

I will follow you.

No sé si alguna vez podré explicar lo que siento cuando me acaricias, o cuando me revuelves el pelo porque eres incapaz de dejar las manos quietas mientras nos besamos.
Que por más que lo intente nunca seré capaz de expresar la felicidad que me invade cuando abro los ojos y los tuyos ya me están mirando. O cuando alargo la mano para tocarte en plena desnudez y me encajo a la perfección en el hueco de tu pecho.
No creo que nadie pueda entender de qué manera me rompe por dentro estar obligada a echar de menos tus besos, tu sonrisa y tu olor. Ni la euforia que representa que nunca jamás tengamos que volver a despedirnos.
Es tan sólo un mes y medio. Estamos gilipollas. Somos unos peliculeros. En la distancia es muy fácil estar juntos. El día a día si que cuesta.
¿Y a mi qué? ¿Qué coño me importa la opinión de los demás?
Si yo sé lo que tengo dentro y lo que tienes tú. Si veo esa sonrisa cuando nos miramos a los ojos. Si siento esa electricidad cuando nuestras manos se entrelazan.
¿Qué más puedo pedir?
Quizás que esto no acabe nunca, que sigas enamorándote de mi cada amanecer, que nunca dejes de hacerme sonreír y que cada puta bronca acabe en besos y ganas de follar.
Me has llenado de un sentimiento increíble que me sale por la boca si estamos juntos y por los dedos si te tengo lejos. No lo puedo controlar. Simplemente te pienso y se me anuda la garganta.
Quizás nos acabemos de conocer y nos queden mil cosas por vivir y sufrir, pero juro que no hay nada que desee con más ganas.

Make a wish.
Una vida maravillosa de tu mano.

domingo, 8 de mayo de 2016

"Quérote" como resumen de un montón de cosas que no puedo explicar.

Lo único que quiero es tu sudadera de pijama, no tener que ponerme bragas, abrir los ojos y estar entre tus brazos.
Nos dijimos 'te quiero' antes de habernos mirado, de habernos tocado, de habernos saboreado, y ahora entiendo que no hay sentimiento más sincero que este. En el que me dan igual todos tus aditivos, yo ya te quería antes de oír tu puta risa y de sentir tus manos en mi cara. Yo ya te quería. Y ahora que te he tenido entre los brazos no sé ni qué le pasa a mi corazón.
73 horas he estado a tu lado,73 horas de abrazos, besos, risas y mirarte a los ojos, tan dentro que casi creí perderme en ellos.
Joder, Mikel.
No sé si es magia, destino o pura gilipollez lo que nos une así de fuerte, pero no voy a dejar que se acabe ni en un millón de años.
Que es una putada todo esto de echarte de menos, de saber que estas (como mínimo) a 4 horas de camino. Ojalá estuvieses aquí y no tuvieses que largarte nunca.
No sabes lo que me has dado, idiota. Unas ganas inmensas de vivir cada día que me quede en este planeta, de viajar, de experimentar, de hacerlo todo contigo.
Me da miedo que lo dejes todo para lanzarte de cabeza a esta aventura que va a ser nuestra vida juntos, pero nada me hace más ilusión que empezar a vivir la vida a tu lado. Déjalo. Déjalo todo. Que yo te cuido.
No me sale nada de lo que quiero decirte, incluso me parece estúpido estar escribiéndolo. Quiero susurrártelo, gritártelo, besártelo, acariciártelo... hasta quedarme sin voz, sin dientes y sin uñas.

Make a wish
Vente al Sur antes de que pierda el Norte por ti.

martes, 12 de abril de 2016

Crecer es una trampa, y Sabinillas mi hogar.

No crezcáis, es una trampa.

Sonríe vida sin más, como si fuese la última noche, como si fuese el primer día.
Sonríe, sin importarte que nadie lo haga, porque siempre a alguien le importará que sonrías.
Sonríe, sin motivos para hacerlo, porque los motivos para no hacerlo son tan solo excusas.
Sonríe solo, porque siempre terminarás encontrando alguien que sonría contigo.
Sonríe, regálale al mundo algo tan sencillo, algo tan maravilloso, tan grandioso, tan mágico, que en un instante transformará todo a tu alrededor.
Sonríe porque sí, porque la vida es un selfie, porque eres maravilloso, por tí, porque merece la pena, porque nada ni nadie que no seas tú puede dejarte sin el privilegio de tu sonrisa.
Sonríe, porque la sonrisa es el único idioma que no entiende de fronteras, ni de límites.
El único idioma que no entiende de edades, ni de títulos.
Porque la sonrisa es el idioma de los niños, de las niñas.

Y por mucho que te empeñes en crecer, en maquillarte, en disfrazarte con telas, conocimientos y problemas,
siempre serás un pitufo que se motiva ganando fichas, que se asusta con la monja Petra, o que llora escuchando la canción de los rotuladores de colores.
No te engañes, sonríe y permítete ser ese niño que nunca dejaste de ser.
Permítete reconocer que crecer es una golosa y superficial trampa en la que, aunque a veces caes, siempre terminas encontrando motivos para salir.

Sonríe vida sin más,
como si cada noche fuese la última noche,
como si cada día fuese el primer día.
Sonríe, corazón,
porque hoy es la última noche,
porque mañana será el primer día.

Pedro Pablo.

domingo, 13 de marzo de 2016

El Rey de mi República.

El amor de mi vida no es un mapache cualquiera.
No tiene tanto pelo como le gustaría y conmigo casi nunca lleva puesto el antifaz.
Es capaz de crear arte con sus manitas, también de hacerme cosquillas y no parar hasta que se lo suplico entre carcajadas.
Es un mapache pero, en vez de en la basura, trastea en las cocinas en busca de magdalenas.
Realmente es el rey de los animales y, aunque soy republicana, hay veces que le siento también rey de mi corazón.
Que alegría que un animal tan mágico llegase a mi vida para acogerme en su pecho sin condiciones,

Como vivir al borde del precipicio. O volar o estrellarme.

No sé qué coño hacer con todos estos sentimientos. Ni si quiera sé que significan.
Estoy enfadada, triste, sola y con ganas de morirme. Estoy con ganas de mandarlo todo a la puta mierda, tirarme de cabeza a la primera gilipollez que vea y vivir como si me dieses igual.

Pero si te veo... todo son ganas de abrazarte, de llorar de alegría, ganas de pasarme la vida enredada en una manta a tu lado.
Supongo que estoy llena de rabia por todo lo que nos ha pasado. Y cada día esa rabia aumenta por no poder hacer nada. Por no estar presente en tu mente del mismo modo en el que tú rondas la mía.

Que no me muero por tí. Que lo viviría todo por tí. Por mí. Porque aunque parezca una chorrada, hace ya más de tres años que la vida tiene un color diferente por el simple hecho de amarnos.

Y esque a veces tengo tan claro que eres mi alma gemela, el amor de mi vida...que vuelve la rabia. ¿Por qué tiene que ser todo tan difícil para nosotros? ¿Es porque merece la pena? ¿Es porque estamos madrurando juntos? ¿Es porque llevo tres años sintiendo algo que es un error desastroso?

Yo sólo sé que mi mente sólo deja de ser un completo desastre cuando noto tu roce. Y si es un error espero darme cuenta antes de que me destroce.