Éste es el principio del resto de mi vida.
Es aquí, justo aquí, dónde me doy cuenta de lo imprescindible que eres en mi vida.
Tú y yo, algo que empezó como un juego y que ahora, algo después de un año, quiero que esté presente el resto de mis días.
"No te irás a Navarra con él" resuena en mi cabeza. ¿Cuántas veces me habrán dicho eso? ¿En qué momento exacto mi corazón decidió luchar por algo que nunca tuvo ni pies ni cabeza? No tengo la menor idea.
Sólo sé que nunca dudaría en hacer las maletas e irme donde quiera que él esté.
Que Sergio es mi hogar, mi sonrisa y mis ganas de vivir.
Puede que esté loca, o simplemente muy rota, pero creo que ya me lo han robado lo suficiente.
Quiero que decidamos por nosotros mismos. No somos una edad, ni una ideología y no somos nuestros padres.
Quiero irme contigo,para siempre, dónde sea.
Vivir a tu lado es bastante recompensa como para aguantar lo que sea, cuan duro sea.
Si estoy viva: te amo.
Quizá haya pasado demasiado tiempo para que recuerde a la perfección el día cinco, pero si de algo estoy segura es de que no tenía ni idea de todo lo que se me venía encima.
No me esperaba tantos baches ni tantas restricciones. Ni imaginaba tantas palabras sinceras ni tantos paseos de la mano.
No quería ser tan importante, pero aún menos depender de él.
No creía poder crecer tan rápido, ni afrontar verdades tan dolorosas; pero si había algo impensable es que iba a amarle de esta manera.
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