miércoles, 12 de septiembre de 2012

Forever with your soul.


El "para siempre" que te prometí parece sencillo de cumplir ahora mismo.
Hay veces que todo se nubla de tal manera que parece que mañana no va a amanecer. Y amanece, el sol brilla como nunca y no hay ni una sola nube en el cielo.
 En ocasiones me da por pensar que no me amas, que no te importo y que el fin ha llegado. Me hundo en lo más hondo y no tengo consuelo. Pero ahí llegas tú: me agarras la mano con fuerza, estampas tus labios en los míos y me susurras que me quieres, más que nunca, más que a nadie.
En ese momento mi vida vuelve a su cauce y la felicidad me brota de los poros. Y es que llenas mi vida de momentos muy duros, pero también haces que sean fáciles de saltar. Tú y tu sonrisa me alegráis los días y le dais sentido a levantarme todas las mañanas pensando en que será un buen día.

Acabo esto porque estás ahí, tu ventana se ha abierto y reclamas mi atención desde tu habitación.

Te amo sobre todas las cosas, hoy y siempre.

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