lunes, 8 de octubre de 2012

"Cuidado chaval, te estás enamorando."

Desde hace algo de tiempo atrás me he dado cuenta de quién es mi "mejor amigo", aunque no me gusten las etiquetas.
Mi Asier, mi niño vasco, mi pequeño. Al que he escuchado y aconsejado tantas veces. Al que he visto hundirse en la miseria por una chica...
Y ahora, puede que yo sólo esté delirando, pero creo que hay algo más.
Demasiadas indirectas y demasiadas palabras bonitas que interpreto como algo más que amor.
Una confusión de sentimientos o quizás algo serio. No sé. Únicamente sé que es algo que no puedo corresponder, por lo menos no por ahora.

Joder, siento una tensión muy rara entre los dos que debería parar ahora que estamos a tiempo. Pero... joder, yo le quiero. No de la manera que se quieren los recién casados, si no de la manera en la que amas a tu hermano o a esa amiga con la que llevas desde los 7 años.

"Espero por tu bien que ese capullo te haga la mitad de feliz de lo que me haces tú a mí."
      Sé que me quiere y desea lo mejor para mí. Quizás no vea lo feliz que me hace "mi capullo", aunque haya tenido que verme llorar en más de una ocasión.
 Dios, ojalá sólo esté delirando y en un par de semanas tenga que arrepentirme de escribirme este desahogo a mi misma, pero lo necesitaba. (No tengo intimidad en ningún sitio excepto aquí, por eso lo creé.)
No puedo hacerle feliz, y no querría hacerle daño, por nada del mundo.


Pues eso, que esta pesadilla no sea más que un sueño.
   

No hay comentarios:

Publicar un comentario