Hoy me apetece soltar un poco de arcoiris por los dedos.
Recordar el bien que me haces y olvidar un poco el pasado.
A veces tengo miedo a que mis recuerdos con él sean más mágicos que contigo por el simple hecho de haber sido el primero, de tener 14 años.
Pero lo cierto es que tus ojos son magia, tu sonrisa mi aire y tus malditas caricias ponen en marcha mis latidos. Que cada palabra que me dices es poesía, y que cada carcajada deja por los suelos a Neruda.
Tengo miedo de disipar tu magia metiéndome cada día en tu cama y en tu horario, por eso he decidido dejarnos espacio. Quiero que quieras morir por mi, y que verme sea un regalo, no una costumbre.
Ya sabes de sobra que te regalaría mis 24, mis 30 y mis 365.
Que eres la suerte de mi vida, la cuarta hoja de mi trébol, y no voy a perderte; lo tengo bien claro.
En estos momentos no hay un sitio mejor en el mundo que cogida de tu mano, y aunque no vayas a casarte conmigo, voy a darte mis mejores horas.
Porque lo nuestro no es sólo un noviazgo, pequeño; Tenemos una historia que empieza con 12 años, y no cambiaría ni un segundo de ella.
Porque si no estás tú, mi magia no hace efecto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario