Sé que no necesito ser perfecta, y menos mal. Soy todo lo contrario al concepto de perfección.
Miento, finjo, odio, bebo y follo.
Lo bueno es que entre tanta mierda, puedo sonreír. Porque él me quiere así, con todos los defectos que acarrea mi cuerpo y mi carácter. Porque está "loco por mi", o eso dicen. Porque también dicen que se nos nota que estamos enamorados. De ahí vienen la mayoría de mis sonrisas.
Estoy hecha de trozos de cuentos de hadas, películas Disney y superproducciones de Hollywood, y lo detestas.
Detestas mis ganas de un para siempre. De no vivir el hoy, si no de intentar que llegue ya mañana. Y si te digo la verdad, me estoy dando cuenta de que yo también lo odio.
Porque si quieres leer la verdad, ahí va :
La verdad es que pararía el momento en el que estamos tumbados en la cama, acariciándonos.
La verdad es que tomar un helado mientras vemos una peli es el mejor plan que podrías ofrecerme.
La verdad es que no creo en un para siempre, aunque en este momento, en este segundo exacto, no podría estar más segura de querer pasarlo contigo.
Pero mañana no lo sé. Y eso es lo mejor.
Perdóname, aunque no debería pedir perdón. Perdóname por pensar que llevamos juntos una vida, y perdón por planificar tu futuro. Tu vida no va enganchada a la mía, y créeme que lo sé.
Quizás me guste demasiado el peliculeo. Perdóname por no darte lo que te mereces, me pienso esforzar por esto. Por el hoy, por este minuto, porque hoy voy a sacarte una sonrisa, y mañana ya se verá.
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